API (Application Programming Interfaces): ¿Qué es y cómo funciona?

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Los procesos y redireccionamientos que se ejecutan al abrir una aplicación son numerosos. Sin embargo, si tomamos en cuenta la rápida respuesta, no lo pareciera. Sino que, por el contrario, su desarrollo aparenta ser sencillo. Esta velocidad, y la certeza de que la información que nos brinda es la solicitada, es posible gracias a una API, también conocida como interfaz de programación de aplicaciones. En este artículo te contaremos todo lo que necesitas saber al respecto de una API.

¿Qué es una API?

La Interfaz de Programación de Aplicaciones, comúnmente conocida como API (por sus siglas en inglés de Application Programming Interfaces), es un conjunto o paquete de protocolos de internet que se utilizan para diseñar y componer software para aplicaciones. Estos protocolos hacen posible la comunicación entre dos o más apps por medio de determinadas reglas, las que se presentan como lenguaje informático. Por ello, podemos definir a la API como un traductor. 

Técnicamente, es un módulo de una aplicación o programa que se comunica e interactúa con otros de las mismas características para ejecutar una o varias funciones. Para explicarlo de forma sencilla; las aplicaciones están constituidas por lenguajes de programación que son utilizados por desarrolladores de software para la creación de estos. Cada desarrollador maneja varios “idiomas” debido a que los programas utilizan su propia combinación de programación, lo que permite realizar las acciones requeridas. 

¿Cómo funciona una API?

La interfaz de programación de aplicaciones hace posible que los servicios y productos desarrollados puedan comunicarse con otros por medio de lenguaje técnico, pero sin necesidad de conocer cómo han sido implementados. Para explicar el funcionamiento de una API tomemos como ejemplo una comunicación entre usuario y servidor. La aplicación encargada de realizar o enviar la solicitud de información representa al usuario, mientras que la que devuelve la respuesta a dicho pedido representa al servidor. 

De esta manera, si una de las partes envía una solicitud de datos con una estructura en particular, esta será contestada por el software con la misma estructura inicial de la solicitud. Se conocen cuatro tipos diferentes de funcionamiento de una API, cuyas características se deben a la razón y al momento en que fueron creados. A saber: 

  • API de protocolo estándar – SOAP (Simple Object Access Protocol): su nombre lo representa ya que requiere de un protocolo sencillo o estándar para el acceso a objetos. El intercambio de información entre el servidor y el cliente se realiza mediante lenguaje de marcado extensible.
  • API de llamada de procedimiento remoto – RPC (Remote Procedure Call): en esta interfaz el cliente completa el procedimiento en el servidor, mientras que este último devuelve el resultado al usuario. 
  • API de comunicación bidireccional (WebSocket): permite las conexiones de manera recíproca entre cliente y servidor, es decir, tanto de ida como de vuelta. En este el servidor puede devolver una comunicación a los usuarios conectados.
  • API de transferencia de estado representacional – REST (representational state transfer): cuenta con variadas funciones que pueden ser utilizadas para acceder a la información contenida en el servidor. El usuario envía solicitudes de datos y el servidor utiliza esta entrada de paquetes de información para ejecutar funciones internas, concluyendo con la devolución de los datos de salida al cliente. Esta interfaz de programación de aplicaciones es la más conocida y utilizada, siendo también, la más frecuente de encontrar en la web. 

¿Para qué sirve una API?

Las API sirven principalmente para lograr facilidad y simplicidad en los procesos de trabajo, lo que permite a los desarrolladores el ahorro de dinero, pero sobre todo de tiempo. Gracias a estas interfaces cada vez que un programador necesita crear una nueva aplicación no debe arrancar desde cero puesto que puede valerse de una API ya existente y modificarla agregando o quitando procesos o funciones. Por ello, permiten integrar aplicaciones novedosas con otras ya existentes compartiendo plataformas. 

Lo mencionado viene aparejado con un incremento notorio en la velocidad de desarrollo, ya que, no es necesario codificar cada una de las funciones desde la etapa inicial. Otra utilidad que presenta es el de la inmediata innovación, dado que si es necesario cambiar la aplicación utilizada, por ejemplo para el cobro de ventas, la actualización es sumamente veloz. 

Las API representan una manera idónea de satisfacer las necesidades de los clientes en diversas plataformas debido a que pueden intercambiar información de diferentes sitios permitiendo el enlace entre sistemas y aplicaciones distintas.

¿Cuál es la importancia de una API?

La importancia de una API radica en que posibilita el intercambio permanente de datos entre diferentes sistemas, la traducciones y ejecuciones de distintos lenguajes informáticos toda vez que estas transformaciones permiten automatizar procesos y crear nuevas funciones. 

Por otro lado, estas interfaces refuerzan la seguridad, aceleran los procesos de acceso y monitorean el tráfico de la red siendo capaces de simplificar enlaces de servicios con aplicaciones de todo tipo, incluyendo las móviles. Además, facilitan, como vimos previamente, la programación de apps que pueden resultar un tanto complejas, transformándose en una herramienta de solución. 

Tipos de API

La clasificación de una API se basa en el ámbito en el cual será utilizado y en la arquitectura con la que es diseñado. En cuanto a la esfera de aplicación encontramos la clasificación en diferentes tipos: 

  • API de uso privado: son aquellas por las que una empresa o compañía pagó la licencia y se utilizan para la interconexión de sistemas, datos y sectores internos de la empresa. 
  • API de uso público: están abiertas para la utilización de cualquier persona en general pudiendo o no contar con algún medio de autorización y costo asociado a esta modalidad de interfaz.
  • API de uso para socios: en estos el acceso está solo autorizado para desarrolladores externos que colaboran en las asociaciones entre empresas. 
  • API compuestas: son aquellas que combinan dos o más interfaces de programación de aplicaciones diferentes, lo que permite el abordaje de comportamientos complejos. 

Ejemplos de API

Las API interconectan los diferentes componentes del mundo digital de una manera difícil de haber imaginado hace un tiempo atrás. Gracias a ellas, podemos realizar veloz y eficientemente nuestras interacciones con cualquier plataforma online. Esta herramienta pequeña, pero poderosa, puede conectar casi todos los procesos, y son ejemplo de este software las aplicaciones que permiten ejecutar las siguientes funciones: 

  • Compartir y comparar vuelos entre líneas aéreas, al igual que hoteles y sitios de viajes. 
  • Utilizar el navegador de mapas en una aplicación de transporte de uso compartido. 
  • Crear robots de chat para atención virtual en un servicio de mensajería. 
  • Integrar videos de youtube y tik tok en una página web
  • Automatizar procesos de trabajo y funciones entre herramientas de software
  • Agregar información en tiempo real de sitios como los de subastas, turismo y excursiones o inclusive de diarios en línea.
  • Permiten la elección inmediata de música al usar plataformas como Spotify