Balance consolidado: ¿Qué es y para qué sirve?

Presupuesto de Tesorería: ¿Qué es y cómo se calcula?

Al poseer una empresa o compañía es fundamental que lleves el control de su patrimonio a través de los balances, ya sean generales o consolidados. 

Continúa leyendo este artículo si quieres saber más sobre ellos. 

¿Qué es un balance consolidado?

Un balance consolidado es una radiografía que muestra cómo se desarrolla la actividad de un conjunto de empresas en un periodo determinado, de modo que se puede acceder a la información de las empresas integrantes con mayor facilidad, partiendo de saber cuál es su modelo de financiación hasta el volumen de su patrimonio. 

¿Para qué sirve un balance consolidado?

En un balance consolidado se visualiza la situación contable y económica de un conjunto de compañías y la intercomunicación entre sociedades o con terceros; esto también es conocido bajo el nombre de holding y su objetivo es obtener un resultado luego de la suma de sus balances.

De esta manera se le aporta claridad al grupo empresarial que posea algún tipo de dificultad económica y hallarle solución. 

¿Cuándo se debe realizar un balance consolidado?

Los balances generales se realizan luego de la finalización del ejercicio contable, que por lo general, es de un año; por otro lado, el balance consolidado se realiza por separado para cada empresa que compone el grupo y se lo hace finalizado la misma cantidad de tiempo que el balance general. 

¿Qué es un balance general?

El balance general consiste en un documento en el que se analizan todas las actividades de una empresa, que por lo general, se corresponden con el ejercicio económico cuya duración es de un año. 

¿Cuál es el objetivo del balance general?

Previo a aprender cómo se realiza un balance general, es importante que conozcas cuál es su relevancia dentro del área contable y financiera. 

Por otra parte, el balance general no solo brinda un panorama de las actividades y procesos de una empresa, sino que constituye una herramienta que guía a los empresarios a emprender mejores decisiones financieras con el objetivo de mantener la estabilidad en el negocio. 

Es por esto que el balance general debe ser lo más exacto posible y basarse en todos los registros de finanzas del periodo que se quiere evaluar. 

¿Cómo hacer un balance general paso a paso?

Para realizar un balance general se deben seguir los siguientes pasos: 

1. Reúne todos los registros de los activos corrientes: aquí se incluirán todos los registros de los activos corrientes o circulantes, ya que son aquellos que se convierten en efectivo de una manera más rápida durante el ejercicio de operaciones.  

Estos activos incluyen: 

  • Registros de caja.
  • Dinero en cuentas bancarias.
  • Todos los registros de las cuentas por cobrar. 
  • Inventarios

2. Reúne los registros de los activos fijos: los activos fijos son aquellos que no presentan fluctuaciones continuas; por ejemplo: maquinaria, mobiliario de oficina, terrenos, etc. 

El valor que se le asigna a los activos es determinado por el ámbito comercial y es el que se tiene en cuenta al momento de realizar el balance general

En el caso de los activos fijos, estos van perdiendo valor a causa de la depreciación de su vida útil. 

3. Realiza el registro de otros activos: hay ciertos activos que no entran en las clasificaciones anteriores como por ejemplo las patentes o los pagos por anticipado. 

4. Suma los tipos de activos: debes calcular el total de todos los activos que clasificamos antes para obtener la totalidad de activos con los que cuenta la empresa. 
5. Registra los pasivos corrientes: los pasivos corrientes son aquellas deudas y obligaciones contraídas por una empresa, por ejemplo:

Obligaciones bancarias

  • Obligaciones con proveedores
  • Anticipos de clientes
  • Sobregiros
  • Cuentas por pagar a acreedores
  • Impuestos por pagar
  • Prestaciones y cesantías consolidadas

6. Registra los pasivos fijos: los que son exigibles a partir de un año de contraída la deuda, por ejemplo: 

  • Créditos bancarios (mediano y largo plazo)
  • Documentos por pagar

7. Registra los otros pasivos: son aquellos pasivos que no corresponden a ninguna clasificación.

8. Suma los tipos de pasivos: debes individualizar y totalizar los pasivos que detallamos anteriormente. 

9. Debes registrar el Patrimonio: en definitiva el patrimonio es el resultado del balance general y está compuesto por:  

  • Capital
  • Utilidades Retenidas
  • Utilidades del período anterior
  • Reserva legal

10. Calcula los recursos de los que la empresa puede disponer para soportar los activos: cuando ya se haya calculado el total de lo disponible en el capital, esto se suma al total de los pasivos cuyo resultado son los recursos con los que cuenta la empresa para hacerle frente a los activos. 

11. Resuelve el balance, aplicando su fórmula: 

  • Activo = Pasivo + Capital 
  • Activo – Pasivo = Patrimonio

Cuando se realicen los cálculos tanto de los pasivos como del patrimonio, el resultado debe coincidir con el valor total de los activos, ambos resultados tienen que coincidir. 

Si al hacer el balance general, los pasivos superan a los activos, significa que la empresa no funciona bien, debido a que estos pasivos representan las deudas de la misma y si la brecha se sigue ampliando, esto significa que está en peligro de quiebra. 

¿Qué diferencia hay entre balance general y balance general consolidado?

  • Cuando hablamos de un balance general implica un análisis del estado de solo una empresa, sin embargo, un balance consolidado incluye la situación financiera de una empresa perteneciente a un mismo equipo o sector. 
  • El balance general especifica los activos y pasivos de una empresa en particular, mientras que el balance consolidado no detalla qué activos pertenecen a una compañía. 
  • Llevar a cabo el balance general es mucho más sencillo en comparación del registro de un balance consolidado. 
  • El documento del balance puede ser realizado por todas las empresas, el de balance consolidado sólo puede ser realizado por una empresa que tenga subsidiarias.