Diferencia temporaria: ¿Qué es y cuándo se produce?

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Las diferencias temporarias son aquellas que se producen entre los valores fiscales y contables en cuanto a los activos y pasivos de una empresa. 

Para conocer las diferencias temporarias, sus características y diferencias, no dejes de leer este artículo. 

¿Qué es la diferencia temporaria?

Las cuentas de una empresa pueden presentar ciertas diferencias entre sí debido a sus impuestos y es por esta razón que en el área contable se diferencian dos tipos de valoraciones en relación a los activos y pasivos de la misma: la valoración puramente contable y la valoración fiscal. 

Las fluctuaciones entre la valoración contable y la valoración fiscal de un activo en el patrimonio empresarial, son estas diferencias temporarias y sirven para dar cuenta de estas modificaciones que los impuestos ocasionan a la valoración contable. 

En palabras más sencillas, el patrimonio empresarial, los activos y pasivos, fluctúan cuando se aplican los impuestos. 

¿Cuál es la diferencia entre diferencias temporales, diferencias temporarias y diferencias permanentes? 

Tanto el concepto de “diferencias temporales”, “diferencias temporarias” y “diferencias permanentes” pueden presentar ciertas características similares, sin embargo, es fundamental diferenciarlas, ya que constituyen un elemento fundamental para calcular el impuesto diferido. 

En cuanto a las diferencias temporales son aquellas que, como sostuvimos anteriormente, presentan ciertas diferencias entre los resultados de las declaraciones estatales y las declaraciones de índole fiscal en lo que respecta a cada periodo ejercido. 

Estas diferencias surgen porque las legislaciones fiscales y las contables poseen criterios propios para reconocer y medir los activos y pasivos de un patrimonio empresarial determinado. 

Una característica imprescindible para clasificar una diferencia como “temporal” es que debe revertirse en algún momento futuro. Si la diferencia no se va a revertir en un futuro (aunque sea lejano), entonces la diferencia no es temporal, sino permanente.

¿Cuándo se produce la diferencia temporaria?

La diferencia temporaria se produce cuando al final de cada ejercicio y en cada registro no coincide el balance de los activos y pasivos de la base fiscal con la base contable entre los mismos elementos de una misma cuenta. 

Estas diferencias son muy comunes por las fluctuaciones entre los impuestos y los resultados contables que se presentan por la diferencia de criterio en lo contable y fiscal y como se imputan con un desfasaje temporal esto incide directamente en el ejercicio de la contabilidad. 

Sin embargo, esto se puede producir en diversos casos como: 

Cuando registramos gastos e ingresos en el neto del patrimonio pero que no figuran en la base imponible, es por esto que también se presentan las variaciones entre activos y pasivos ya que no cumplen con la especificidad de las normas fiscales. 

Por otra parte, cuando los elementos de un registro aparecen con valores diferentes en su contabilidad al que se les corresponde en cuanto a su valor de acuerdo a las regulaciones fiscales. 

¿Cuáles son los tipos de diferencias temporarias? 

Existe una variedad en cuanto a las diferencias temporarias: 

Las diferencias temporarias imponibles son las que supondrán en un futuro, un mayor gasto para las empresas; esto sucede normalmente cuando se recuperan los activos o se incurra en la liquidación de los pasivos que las componen. 

Las diferencias temporarias deducibles estas se encuentran en la vereda opuesta de la anterior ya que no representa ningún gasto fiscal futuro para la empresa o bien solo gastos menores o mayores beneficios cuando se lleve a cabo alguna liquidación o recuperación. 

Un tercer tipo que no es tenida muy en cuenta serían las diferencias temporarias permanentes que hacen referencia a la diferencia que existe entre el valor neto de los ingresos y el total de gastos fiscales.