Diversificación empresarial: ¿De qué se trata?

Analítica prescriptiva: ¿De qué se trata?

La diversificación empresarial es una de las tantas herramientas disponibles con las que cuenta una empresa ya que a partir de ella puede planear su expansión y de esta manera, explotar todo su potencial abriendo el camino para otro tipo de demandas y así ampliar su cartera de clientes, o más bien, consumidores. 

Esta diversificación dependerá de tus necesidades como empresario y de qué otros mercados tienes la posibilidad de abarcar. 

Si quieres conocer más sobre esta estrategia de expansión, te lo explicamos en el siguiente artículo. 

¿Qué es una diversificación empresarial?

La estrategia de la diversificación empresarial es una oportunidad de avance que la misma empresa se propone, sin embargo también, es una de las más arriesgadas ya que implica el ingreso a un mercado desconocido a través del lanzamiento de un producto que antes no formaba parte de la actividad productiva de la misma.  

Por otra parte es cierto que este tipo de estrategias tan radicales presentan ciertos tipos de riesgos aunque si sale bien, le puede garantizar a  la empresa muchos beneficios porque no solo podrá satisfacer la demanda de nuevos productos sino también podrá aumentar su lista de clientes. 

¿Cuáles son los tipos de diversificación?

Existen varios tipos de diversificación: 

Inversión propia: en este tipo de diversificación se utilizan los recursos propios para abrirse a nuevas áreas de producción y llegar a un abanico más amplio de clientes.

Por ejemplo: una empresa que realiza actividades agrícolas decide invertir su dinero en materiales y maquinarias para ampliar su producción al negocio de la construcción de casas.  

En este tipo de inversiones, se reconstruye la estructura de la empresa y se adapta a las nuevas necesidades, lo que conlleva un gran gasto, sin embargo otorga gran independencia a la misma, lo que hace más eficaz la toma de decisiones. 

Adquisición total o parcial de una empresa: en este caso las grandes compañías , que tienen la posibilidad adquisitiva, compran empresas más pequeñas que no solo se desempeñen en la misma área sino que también desarrollen actividades complementarias. 

Adquirir nuevas empresas no sólo permite fusionar las marcas o las franquicias sino además provocar la diversificación real del capital invertido. 

Este tipo de diversificación es realmente beneficioso ya que se aprovecha la estructura de la empresa adquirida, ya sea parcial o totalmente, lo que permite sacar provecho y ahorrar en gastos y también aprovechar la experiencia que ha adquirido la misma con el tiempo. 

Uno de los ejemplos más claros es cuando un canal de televisión dedicado a emitir contenidos culturales también se interesa en transmitir noticias o información ,por lo que adquiere otro canal de televisión que se dedique a esto. 

Diversificación relacionada: en este tipo de diversificación se encuentra la fusión de dos empresas con actividades que se relacionan entre sí y que, según sus consideraciones, se cree que van a funcionar mejor juntas que formando parte de firmas separadas. 

Si bien las actividades que realizan estas empresas pueden relacionarse, no necesariamente pertenecen al mismo sector, como lo ejemplificamos con la situación anterior.

La clave de este tipo de diversificación consiste en aprovechar las oportunidades que puede llegar a ofrecer cada sector. 

Diversificación no relacionada: como lo dice su nombre, en este tipo de diversificación, la empresa se relaciona con actividades de un sector que desconoce pero que ofrece buenas oportunidades en el mercado.  

Es importante tener en cuenta que las empresas que llevan a cabo este tipo de diversificaciones son aquellas que pueden mitigar los riesgos que esto conlleva, ya que es el tipo de diversificación que suele presentar más complicaciones pero que si se saben aprovechar pueden significar un gran rédito. 

Las diversificaciones no relacionadas también son conocidas como diversificaciones encadenadas y son las más utilizadas entre las empresas multinacionales. 

¿Cuándo es correcto diversificar en las empresas?

La diversificación empresarial depende de que exista la oportunidad, sin embargo no es tan sencillo ya que debe existir una evaluación de la empresa, del mercado y un análisis profundo de las actividades que se llevaban a cabo en la misma. 

A partir de la evaluación y la toma de conocimiento de los riesgos de asumir este tipo de estrategias, se debe armar un plan de negocios pero siempre pensando en que se adquirirá una empresa con una historia productiva previa. 

¿Cuáles son las estrategias de crecimiento por diversificación?

Cuando logras identificar qué tipo de diversificación le conviene a tu empresa, lo siguiente es establecer las estrategias necesarias para llevarla a cabo. 

1. Relacionada: este tipo de estrategia busca combinar actividades entre sí que guarden algún tipo de relación ya sea de producción, de mercado o tecnología. , por ejemplo, un restaurante de comidas rápidas que adquiere una empresa de helados. 

2. No relacionada: en este tipo de diversificación, la empresa incursiona en productos que no están relacionados con su actividad o con los que ofrece. 

Por ejemplo, una fábrica de pastas incursiona en la construcción. 

3. Horizontal: se da cuando una compañía pone en venta ciertos productos que si bien no se desarrollan en su área de actividad, se puede decir que forman parte del mismo producto. 

Un ejemplo claro es el de ciertas cadenas de comida rápida que agregan juguetes a sus combos. 

4. Vertical: en estos casos la empresa se encarga de la producción de ciertos productos a los que solo accedía por terceros. 

5. Concéntrica: en este caso se crean nuevos productos pero están relacionados con los existentes dentro de la misma línea empresa.

Por ejemplo una fábrica de bebidas cola que lanza la misma bebida con otros sabores. 

6. Conglomerada: en este caso se elaboran productos nuevos que no guardan relación con los que se elaboraban tradicionalmente en la empresa y es más común que lo hagan empresas más grandes. 

¿Cuáles son los beneficios de diversificar la empresa? 

  • Es una oportunidad que le permite a las empresas aprovechar las condiciones que le brinda el mercado y las oscilaciones económicas y de esa manera conseguir que rinda su cartera de clientes. 
  • Ofrece una protección del patrimonio ante el riesgo de baja económica e industrial.  
  • Evita potenciales pérdidas debido a que genera liquidez.
  • Es posible llegar a las metas que se establecen en el plan de negocios, debido a que alcanza diferentes grados de liquidez. 

¿Qué se necesita para diversificar?

Para lograr una diversificación beneficiosa se deben tener en cuenta los siguientes contextos: 

Saturación de mercado: esto sucede cuando no se pueden cumplir con los objetivos que se han establecido a partir de la diversificación. 

Esto hace referencia a la gran competitividad del mercado en cuanto a ciertos sectores en los que se puede apreciar una sobresaturación, esto es, que muchas compañías ofrecen los mismos productos que muchas otras. 

Es por eso que la diversificación es productiva si se emplea en este tipo de situaciones ya que pone en el mercado nuevos productos. 

Reduce riesgos: a medida que se diversifica el negocio, las probabilidades de que todas las variantes fracasen son muy pocas, por lo tanto, los riesgos se reducen ya que se amplía el margen de inversión. 

Aprovechar recursos: cuando un negocio se diversifica suelen haber excedentes en cuanto a los recursos así que la capacidad de crear un nuevo producto siempre está abierta para ser aprovechada además de establecer relaciones con otras compañías.  

Oportunidades de inversión: la diversificación permite extender las inversiones en otras producciones siempre y cuando sean rentables y promuevan el crecimiento de la empresa.