Educación Financiera: ¿Qué es y cuál es su objetivo?

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En este artículo te contaremos todo lo que necesitas saber acerca de la Educación Financiera. Su importancia, los temas que abarca, las facilidades que otorga, los temas económicos que aborda y cómo se aplica correctamente la teoría en la práctica, es decir, en el universo financiero global. 

¿Qué es la educación financiera? 

La educación financiera es un tipo de disciplina económica y financiera que les permite a quienes se forman en ella acceder a todos los conocimientos acerca del funcionamiento del dinero físico, digital y virtual. Esto significa que este tipo particular de educación analiza el dinero y sus funciones tanto a nivel cotidiano, ya sea personal o familiar, como a nivel provincial, departamental, municipal, nacional o en el ámbito privado, entre empresas, multinacionales, tiendas y comercios. 

Este tipo de educación nos brinda toda la información necesarios, los conocimientos teóricos y prácticos necesarios para llevar a cabo un correcto comportamiento en el ámbito de las transacciones de dinero, con el fin de tener una organización eficiente y eficaz de nuestras finanzas, para que nuestras vidas en el ámbito financiero estén adecuadas y nos garanticen un nivel de vida correcto y acorde a nuestros sueños.

Y a la vez, que nos garanticen la tranquilidad de saber que nuestros negocios, nuestra vida financiera y nuestras inversiones están bajo resguardo ante el surgimiento de cualquier tipo de imprevisto. 

Cuando hablamos de gestión, cuando hablamos de garantías, cuando hablamos de tranquilidad, estamos hablando de formarnos en el ámbito de lo financiero para poder administrar, aumentar e invertir nuestro dinero personal o de nuestra empresa. Lo que da, en última instancia, esta educación tan necesaria para la población, es el acceso mediante el estudio y el conocimiento del mercado financiero a poder acceder de manera eficaz a nuestra estabilidad en el orden de lo económico. 

Mediante la educación financiera, y más si esta es de calidad, podemos, como empresarios, comerciantes, accionistas o simples ciudadanos inmersos en un sistema capitalista en permanente cambio y ebullición, interconectado mundialmente, prevenir situaciones complejas, prevenir endeudamientos o quiebras, malos negocios, inversiones riesgosas, descontrol en nuestra empresa mediante el control y la supervisión de subordinados y mucho más, como el saber el momento justo en el cual retirar nuestras inversiones o al contrario, apostar a negocios que puedan reportar de manera inmediata, a mediano o a largo plazo altos dividendos.  

¿Cuál es la importancia de la educación financiera? 

La importancia de la educación financiera es mayúscula en el mundo hiperconectado, competitivo y complejo de hoy en día, porque nos prepara para la inestabilidad constante que afecta a los mercados internacionales, porque nos indica de manera sólida qué camino tomar ante una posible inversión, porque nos ayuda a ordenar nuestras finanzas en el orden de lo cotidiano, con lo cual estaríamos resguardados ante un posible contratiempo, porque nos ayuda a evitar riesgos innecesarios en el momento de invertir, porque nos lleva a ganar autonomía en el orden económico, logrando que podamos tomar decisiones por nuestra cuenta sabiendo que contamos con un sustento teórico y práctico sólido y justificado.

¿Cuáles son los principales objetivos de la educación financiera?

Los principales objetivos de la educación financiera son brindarle a aquellos que accedan a esta todas las herramientas necesarias para llevar de manera eficaz, correcta y realista las finanzas individuales o de una empresa. Como objetivo final, se apunta a que un ciudadano o empresario formado en educación financiera pueda ser capaz de manera autónoma, creativa y sólida, de manejar sus activos financieros, sus inversiones, sus deudas para que estas no se escapen de las manos, sus ahorros, y todo lo referido a los activos económicos. 

Por ejemplo, alguien formado en educación financiera, puede establecer por sí mismo cómo se encuentra el mercado mundial, qué riesgos posibles existen, qué posibilidades de negocios exitosos están en danza, a la vez que puede corroborar y supervisar por sí mismo la condición en la que se encuentra su propia economía. 

Conociendo el mercado, y conociendo las posibilidades propias, es mucho más factible que las acciones en el universo financiero, ya justificadas y sostenidas por la teoría, sean eficaces, sólidas y potencialmente ventajosas para acrecentar las ganancias.    

¿Qué temas abarca la educación financiera? 

Los temas que abarca la educación financiera son numerosos, pero de manera radicalizada se reducen a dos: los referidos a gastos y los referidos a ingresos. Básicamente, estos dos componentes son los puntales de la educación financiera, el abc desde donde se construye y apoya lo demás, porque la primera regla o axioma de la educación financiera es que se debe gastar menos de los ingresos, y nunca más, dejando un margen de ahorro mínimo que paulatinamente se irá acrecentando. 

¿Cómo aplicar la educación financiera?

La educación financiera se aplica en los mercados de acciones, en las empresas, en los comercios pero también en la economía diaria de la totalidad de ciudadanos y ciudadanas que tienen un rol en la economía. 

Para explicar esto, vamos a explicarlo con un ejemplo: pongamos, por ejemplo, que un familiar cobra un sueldo de 20 mil pesos. De esos 20 mil pesos, destina un tercio a pagar el alquiler de un departamento y los servicios de agua, luz, gas e internet. El resto del dinero, lo destina a comprar vestimentas caras y a cenas en lugares suntuosos. Al llegar a fin de mes, nuestro familiar tiene unos pocos pesos y tacha los minutos para volver a percibir su salario. Si tuviera educación financiera, destinaría menos dinero a gastos superfluos, yendo menos a cenar y comprando menos artículos de lujo como lo son las vestimentas, y guardaría un mínimo porcentaje para ahorro e imprevistos. 

Por ejemplo, un imprevisto sería que le aumentaran de manera intempestiva la renta del departamento, que no quiere perder de ninguna manera, pero ante lo cual no puede hacer nada porque “vive al día” y no previó ahorrar o apostar un mínimo excedente de su salario a invertir en alguno de los tantos negocios que aparecen en los medios digitales.