Inmovilizado en contabilidad: ¿Qué es?

Red MAN: ¿Qué es y para qué sirve?

Entre la serie de activos que suelen conformar los patrimonios de las sociedades o empresas, están aquellos que no serán intercambiables en el corto plazo y suponen una fuerte inversión para su adquisición o producción. 

Esta clase de activos es llamada o clasificada, dentro del mundo contable, como inmovilizado, debido a que su uso será de, al menos, un período y su desprendimiento por parte de la empresa no será de gran facilidad.

En la siguiente nota veremos qué es el inmovilizado, cómo se contabiliza, cuáles son sus características, cómo se calcula y mucho más.

¿Qué es el inmovilizado en contabilidad? 

Se considera inmovilizado al compendio de bienes que una compañía tiene y conforma su estructura. Esta clase de activo no suele ser liquidada, o no podrá serlo, en un tiempo menor a doce meses .

Es por eso que se los llama de esta manera. Son activos que no pueden “moverse” en términos contables, al menos en el corto plazo. Por lo general traen aparejada una fuerte inversión para su adquisición o producción. 

En otras palabras, los activos inmovilizados son aquellos en los que la posibilidad de rotar es nula o difícil. Esta clase de bienes, además de ser calificados como inmovilizado son denominados activos no corrientes. 

Los activos inmovilizados se pueden separar en dos grupos claramente distinguibles. Esta distinción se centra en el carácter intrínseco del bien. Por un lado se encuentran los inmovilizados materiales, es decir, los muebles, equipos informáticos o incluso el terreno donde se emplaza la fábrica; por otro los inmovilizados inmateriales, en este caso, son aquellos activos como patentes o propiedades industriales.

¿Cómo se contabiliza el inmovilizado?

Los activos inmovilizados se contabilizan, es decir se asientan, a través de códigos que responden a cada clase de bien. Es decir, según el tipo de activo inmovilizado le corresponde un código diferente. Veamos:

  • A los terrenos o bienes naturales les corresponde el 210.
  • Para construcciones el número es 211.
  • En el caso de las instalaciones técnicas se le aplica el 212.
  • Para las maquinarias el 213.
  • Los utillajes tienen el número 214.
  • En el caso de instalaciones que no entren en las categorías anteriores les corresponde el 215.
  • Mobiliario lleva el 216.
  • Para los equipos informáticos el número es 217.
  • La maquinaria para transporte lleva el 218.
  • Por último, los inmovilizados que no hayan ingresado en ninguna de las categorías anteriores llevan el 219.

¿Cuál es la cuenta de inmovilizado?

Los activos inmovilizados deben ser debidamente asentados dentro de los libros contables de la compañía. El mismo tiene una clase de depreciación diferente a otros bienes y forma parte de los activos de la empresa.

Los activos inmovilizados se cuentan a partir del precio de su compra o, en caso de que la producción haya sido realizada por la propia empresa, por el costo que conlleva su producción. A esto se le deben sumar todos los gastos que haya generado, es decir, su traslado, o el alquiler de un nuevo lugar, o cualquier variación vinculada a la adquisición del bien.

¿Cuál es el activo inmovilizado?

El activo inmovilizado es aquel que va a ser utilizado en por un largo período, es decir, más de un año. Por lo general estos suelen ser terrenos, fábricas o grandes maquinarias. 

Así mismo las inversiones financieras que se hacen con vistas a un plazo largo, también son consideradas parte del activo inmovilizado, aunque en este caso es intangible.

¿Qué es el inmovilizado de una sociedad? 

Los inmovilizados dentro de una sociedad son aquellos bienes que no están destinados a la liquidez en el corto plazo. Con corto plazo nos referimos a un ejercicio contable o a menos de doce meses. 

Estos activos conforman la parte inmovilizada de la empresa, aquella que tiene una fijación más fuerte dentro del patrimonio. Estos tampoco pueden ser consumidos en el corto tiempo. Lo que generan estos bienes es más previsibilidad a la compañía ya que son activos que se mantienen en el tiempo.

Dentro de lo que suele llamarse Plan General Contable, los bienes o activos inmovilizados se ubican dentro del grupo 2. Y dentro del balance de situación financiera se conforman los activos no corrientes.

¿Cómo se valora el inmovilizado?

El inmovilizado tiene una forma diferente de valorizarse en comparación a otros bienes que se deprecian con más facilidad. Así mismo, estos activos pierden valor. Tanto los tangibles como los intangibles. 

Existen dos clases de pérdidas de valor para los inmovilizados. Por un lado, como se dijo previamente, la amortización o depreciación. Estas dos acciones contables se utilizan para reflejar el valor perdido por la utilización del activo. 

Por otro lado también podemos distinguir el deterioro de valor. En este caso, la pérdida de su valor original se da por otras circunstancias no vinculadas a la utilización del activo. Incluso, en este punto se puede revertir a largo plazo. El deterioro de valor no se usa solo en este caso. También puede aplicarse a las mercaderías o manufacturas. 

¿Cuáles son las características del activo inmovilizado?

Los activos inmovilizados tienen características propias que los distinguen de otra clase de activos tangibles o intangibles. Estas características son las que confluyen para que estos bienes puedan conformar un solo grupo dentro de la contabilidad.

Esta clase de activos tiene como particularidad la gran previsibilidad que le otorga a la empresa. Por ejemplo la adquisición de una patente o de un edificio, le brinda a la sociedad una estructura donde los activos inmovilizados son fundamentales.

Por un lado, los activos inmovilizados permanecen a largo plazo dentro de la compañía. Esto significa que su estancia dentro de la empresa durará más de un año. Por esto nos referimos a su previsibilidad. 

Así mismo, los activos inmovilizados también tienen esta característica ya que no están pensados para ser transferidos. Es decir, no existe la idea de venderlos en el corto plazo. Esto los diferencia en profundidad con la mercadería o los bienes manufacturables, ya que el objetivo primordial de estos es su venta. Igualmente y de manera eventual pueden venderse.