Método Just in Time: ¿Qué es y cómo funciona?

Método Just in Time: ¿Qué es y cómo funciona?

Las empresas tienen distintas maneras de llevar a cabo la fabricación de sus productos. Algunas se manejan con métodos que se relacionan más con la acumulación del stock, el mercado, sus demandas y las especulaciones según la época del año o las necesidades de las poblaciones.

Pero también se pueden reducir gastos y obtener muchos beneficios con otra forma de trabajo: el método Just in time. Fue desarrollándose y evolucionando desde hace varias décadas, luego de tener éxito en Japón y de ser implementado por primera vez en la fábrica de automóviles de Toyota.

En este artículo te contaremos mucho más acerca de esta tendencia, de qué se trata, cuáles son sus principales características, sus ventajas y desventajas a tener en cuenta, cuáles son los ejemplos más exitosos que utilizan este método en su empresa y cómo aplicarlos.

¿Qué es el método Just in Time?

El método Just in Time es un modo de producción que generalmente se realiza en fábricas y a gran escala. Traducido al español, significa “justo a tiempo”. Y su importancia no solo radica en el corto tiempo en el que se fabrican las mercancías. También tiene mucho que ver con la filosofía de no dejar que haya componentes sobrantes ni sobreproducción esperando para ser trasladada de una fábrica a otro lado porque ya no hay más lugar de almacenamiento.

Es la forma de producir que llegó para reemplazar al Fordismo luego de la crisis económica de 1929 que sucumbió a Estados Unidos (la Bolsa de Wall Street) y al mundo luego de la Primera Guerra Mundial. No obstante, no fue hasta la década del 70 donde finalmente ganó terreno y se asentó en el mercado.

Para separar los términos, el modelo fordista fue establecido por Henry Ford en los primeros años del siglo XX en Estados Unidos. La fabricación de los automóviles que comercializaba se basaba en una producción en cadena y un trabajo más mecanizado por parte de los obreros. 

Quien lo retrató de manera brillante fue Charles Chaplin en la película “Tiempos Modernos”, en donde el protagonista trabaja justamente en una fábrica que tiene al fordismo como modelo y tiene la tarea de ajustar tuercas una y otra vez durante su turno.

En contraposición, el método Just in Time se relaciona con el modelo Toyotista. Como mencionamos anteriormente, ganó revuelo llegada la década del ‘70. Se llevó a cabo en Japón, en la fábrica de automóviles de Toyota. 

Sus pilares se basan en realizar lo que el mercado demanda y no realizar más stock de lo que piden ni utilizar piezas de más, evitando así la acumulación de mercancías que aún no fueron vendidas ni se sabrá cuándo podrán serlo

Características del método Just in Time 

Una de las características principales con las que cuenta el método Just in Time es que no depende de los cálculos a futuro que realice el mercado para hacer la producción de un producto. Su guía pasa por los pedidos que tenga que realizar y con los elementos que cuente para que nada quede librado al azar o almacenado durante meses esperando el momento para venderse.

Se amolda más a lo que verdaderamente necesitan los consumidores en un determinado momento y con la cantidad justa de mercancías fabricadas. Incluso pueden iniciarse y finalizarse durante el mismo día.

Siendo que el stock es más limitado a comparación de los otros métodos de producción, también se ahorrará un gran gasto en conseguir lugares para poder acumular los productos que van a quedar en stock y que no se sabe a ciencia cierta cuándo saldrán de la bodega o almacén.

La cuestión de que la masa de productos sea menor, también garantiza que este siempre sea de calidad porque se cuidan todos los detalles en su confección, dejando al mínimo el margen de error y haciendo piezas que se podrán aprovechar mucho más.

Ventajas y desventajas del método Just in Time 

Una de las ventajas que tiene es la económica por todos los gastos que no se traducirán en pérdidas, si bien la cantidad es menor a otro tipo de fabricaciones, la capacidad de almacenamiento de las fábricas pueden ser un verdadero dolor de cabeza. Con el método Just in time, el producto será entregado al cliente en el menor tiempo posible luego de ser fabricado.

Otro beneficio será el de evitar que los consumidores se vean insatisfechos por rotura o errores que son muy comunes en las producciones en masa ya que los cuidados en las confecciones suelen ser menores por la gran cantidad de stock que tienen que controlar. 

Además de esto, otra ventaja es que el tiempo en el que una persona ordena algo y lo recibe en su hogar es mucho menor porque los pedidos suelen ser más personalizados y no hay una demanda mayor, lo que provocaría tener que diseñar un plan de envíos a distintos lugares.

La última cuestión positiva que podemos mencionar en cuanto a este método de producción es que los espacios físicos con los que cuente una empresa se van a aprovechar al máximo y se van a utilizar de la mejor manera, mejorando así el lugar que poseen los trabajadores para desempeñar sus labores y mejorando su rendimiento a la hora de realizar su trabajo.

Por otro lado, una de las principales desventajas que existen es la de cometer errores en la planificación de los elementos que se requieren para la confección de los productos. Una falla de cálculo puede significar retrasos en las entregas ya que siempre se va a contar con lo justo y necesario.

Otro de los puntos en contra es que la mayoría de los empleados pueden estar acostumbrados a desenvolverse con otros métodos productivos. Es por esto que aclimatarse a un trabajo Just in time puede resultar algo que necesite tiempo de adaptación.

También se puede producir un aumento en lo que se gasta en los materiales si se tiene que realizar un cambio de empresas que proveen los mismos. Quizás un producto está pautado que se venda por cierta cantidad de dinero que puede aumentar. Además, comprar en grandes cantidades reduce exponencialmente el dinero que se gasta en estos distintos tipos de elementos.

Ejemplo del método Just in Time 

Este método es utilizado en todas partes del mundo y por empresas que van desde comidas rápidas hasta la fabricación de automóviles. Más allá del ejemplo de Toyota que fue el que generó este gran cambio en el modo de producción, hay emprendimientos muy famosos que lo implementan.

Uno de ellos son todas los restaurantes de comidas rápidas como McDonald ‘s por citar un ejemplo. Allí se realiza primero el pedido y luego se lo elabora, sin necesidad de dejar un stock para vender una mayor cantidad de comida y a mayor velocidad, porque no se sabrá en cuánto tiempo se comercializará todo y podría echarse a perder. 

Las empresas dedicadas a la fabricación de autos y motocicletas también dependen de los pedidos que se realizan, sobre todo las más exclusivas. Harley Davidson es una de las más reconocidas. 

Por último, podemos situar también en este modo de producción a las compañías que se dedican a vender computadoras portátiles. Dell es un ejemplo de ello porque hasta que un potencial cliente no solicita una, la fabricación no se comienza a realizar.

¿Cómo se aplica el método Just in Time en una empresa?

Llevar a cabo este método en una empresa necesitará una inversión para adecuar una fábrica que originalmente se pensó para trabajar de una forma pero quiere hacerlo de otra. Todos los espacios tienen que aprovecharse al máximo para sacarle una mejor tajada. 

Además, las planificaciones son la clave para lograrlo de una manera exitosa. La capacitación de los trabajadores es otra de las aristas que no se deben pasar por alto ya que no todos están acostumbrados a trabajar de esa forma.

Monitorear la calidad de todos los productos también pasa a ser importante porque el stock será mucho menor en relación a una producción en masa y los consumidores no querrán realizar la devolución de un producto que llega a su hogar de manera defectuosa. 

El hecho de que una mercancía se realice defectuosamente supondrá un gasto mayor ya que no sólo supondrá que el cliente estará insatisfecho, toda la producción se retrasará porque habrá que ver cuáles fueron los errores que se cometieron y volver a realizar una inversión para cambiarlo. De esta manera, habrá una mayor cantidad de dinero destinado a nuevos elementos para confeccionarlo.