Maquiladoras: ¿Qué son y cómo funcionan?

Industria ligera: ¿Qué es y cuál es su función?

Con el devenir de la historia, la sociedad fue desarrollando diversos procesos de producción y comercialización que rápidamente excedieron los límites de una comunidad en particular y obligó a los distintos actores involucrados en dichos procesos a relacionarse en tantos puntos cardinales como les sea posible.

Esto fue potenciado por los entramados de relaciones comerciales generados por la globalización empresarial, la cual día a día expande sus fronteras y posiciona al mercado a niveles que difícilmente puedan ser enmarcados en una estructura única e inamovible.

En este marco, un fenómeno que puede identificarse fácilmente como alternativa productiva, es la instalación de las denominadas empresas maquiladoras, las cuales surgieron como consecuencia de las Guerras Mundiales y de la necesidad, principalmente de Estados Unidos, de abaratar costos y sostener su producción.

¿Qué es una maquiladora? 

Se llama maquiladora a las empresas que desarrollan su producción con materia prima extranjera importada sin pagar aranceles de Aduana para, luego, exportar su manufacturación al país de origen de dicha materia prima.

Este modelo empresarial surge tras los acuerdos entre México y Estados Unidos a finales de la Segunda Guerra Mundial, a través de los cuales los norteamericanos buscaban reemplazar la mano de obra local que habían perdido tras enviar sus hombres al conflicto bélico y, a la vez, sostener el nivel de producción que necesitaban.

Así, se conformó un modelo industrial y de manufactura, en donde la materia prima extranjera no recibe impuestos de importación y la producción es nuevamente comercializada en el extranjero. El modelo otorga grandes beneficios a las empresas capitalistas que de este modo logran un mejor panorama comercial para posicionarse nuevamente en los mercados mundiales.

Por otro lado, también surgieron empresas locales  que se establecen como maquiladoras, pero más allá de considerarse de capital nacional, en realidad son empresas que ejercen como “auxiliares” de distintos capitales extranjeros.

¿Cómo funciona una maquiladora? 

En la actualidad, las empresas maquiladoras no solo trabajan en la fabricación de productos, sino que también realizan procesos de ensamblaje, transformación o reparación de diferentes bienes que fueron importados; pero manteniendo la particularidad de comercializar los mismos nuevamente en el extranjero.

Por ello, principalmente son empresas de capital extranjero, quienes instalan las fábricas ajustándose a las distintas restricciones locales, pero que se favorecen de los programas de diferimiento de impuestos y la importación temporaria.

Estos bienes semi manufacturados o materias primas ingresan al país de manera temporaria, siendo albergados en las fábricas durante un periodo específico en el cual debe completarse su fabricación, transformación o reparación para luego ser exportado principalmente al país de origen de la materia prima y actualmente también a otros países.

Estos periodos de importación, producción y exportación varían según las leyes nacionales del país en el cual se encuentren las fábricas y tienen como principal supervisor a los Agentes de Aduanas, que se encargan de controlar y asesorar a dichas plantas maquiladoras.

Características de las maquiladoras 

Tal como mencionamos, la principal característica de este tipo de empresas es la posibilidad de trabajar con materia prima extranjera sin tener que pagar arancel alguno para ingresarla al país donde se encuentren sus plantas de trabajo.

Esto potenció la instalación de empresas extranjeras, que ya poseían materia prima, no solo en México, sino también en todos aquellos países donde tuvieran una mano de obra de bajo costo que les permitiera ser competitivos en el mercado mundial, mientras aumentaban sustancialmente sus ganancias.

Teniendo en cuenta que este modelo empresarial fue propuesto para promover la industrialización nacional y aumentar los puestos de trabajo, otra particularidad es que se emplea personal local, al tiempo que se incorpora maquinaria específica que también es importada sin costo.

Los casos mexicanos son los más representativos, debido a que las corporaciones inversoras tienen sus centrales en Estados Unidos, y a que las fábricas ubicadas en la frontera son las que reciben la materia prima y el equipamiento necesario para la fabricación de distintos bienes específicos.

A su vez, debido a los avances tecnológicos y las demandas de personal idóneo para desarrollar las actividades de producción, las empresas se vieron obligados a fomentar la capacitación de su personal para lograr una mejoría en la mano de obra calificada. Sin embargo, esta capacitación alcanza solamente a un reducido número de personas, haciendo que la mayor parte de la mano de obra siga teniendo poca calificación para las distintas tareas de la manufactura.

A pesar de esto, los países donde se instalan estas empresas maquiladoras, tienen un escaso crecimiento económico a nivel productivo. Esto se debe a que las condiciones legales les permite a los capitalistas generar una inversión mínima y obtener una mayor ganancia al ubicar sus productos en el mercado internacional, ganancias que no impactan en las economías locales.

Cabe resaltar que este tipo de empresas no solo se encuentran en México, sino que también se han instalado en distintas regiones de América Latina, Asia y Oceanía. Teniendo distintas reglamentaciones impositivas según el país en el que se encuentren.

Debido a esto, actualmente, el concepto de maquiladora se asocia rápidamente al trabajo manufacturado en países subdesarrollados o emergentes, donde las empresas multinacionales pueden instalar sus fábricas con gastos mínimos pero ofreciendo condiciones laborales muy poco favorables para sus empleados. Al punto en que se les reprocha estar al límite de la explotación laboral, aprovechándose de la situación legal y los bajos controles de algunas administraciones nacionales.

Otro aspecto que se puede identificar fácilmente al referir a las maquiladoras, consiste en la preponderancia de la mujer en los puestos de trabajo. Esta feminización laboral se refleja en distintos estudios realizados por investigadores mexicanos, que resaltan un predominio femenino en las fuerzas de trabajo prioritarias de las empresas maquiladoras, favoreciendo la inserción laboral de las mujeres en los centros industriales de la frontera con Estados Unidos.

Sin embargo, en los últimos cuarenta años, esta predominancia femenina no creció a la par de la dinámica ocupacional masculina en lo que respecta a la especialización productiva, excepto en aquellos ámbitos tradicionales, de menores oportunidades y con una mala remuneración.  

Ventajas y desventajas de las maquiladoras 

Este modelo de producción presenta, a nivel empresarial, una serie de ventajas que la diferencian del resto. Entre ellas se puede resaltar:

  • Destino seguro para la materia prima propia.
  • Menores costos de producción.
  • Beneficios a nivel impositivo y de aduana.
  • Mano de obra económica.
  • Personal capacitado.
  • Ahorro en los gastos de transporte y logística.
  • Fomento de inversiones extranjeras.
  • Creación de puestos de trabajo.
  • Desarrollo comercial y de industrialización.

Paralelamente, estas características acarrean una serie de particularidades que pueden considerarse como desventajas a nivel socio-económico; tales como las que se mencionan a continuación:

  • condiciones precarias de trabajo, producto de los bajos costos aplicados.
  • salarios por debajo de los valores mínimos.
  • incumplimiento de las reglamentaciones de importación transitoria.
  • rotación elevada de empleados, debido al alto estrés laboral y las condiciones de trabajo.
  • escasa seguridad laboral, teniendo a los empleados precarizados y sin resguardo legal.
  • aumento de la desigualdad entre los países capitalistas y aquellos emergentes que albergan empresas maquiladoras.

Ejemplo de una maquiladora

Los ejemplos más claros de maquiladoras son las empresas de capital norteamericano que ubican sus fábricas en las ciudades fronterizas de México, tales como Tijuana, Ciudad Juárez o Mexicali, entre otras.

Este cinturón industrial fronterizo, les permite a las empresas de Estados Unidos mover sus capitales de manera rápida y a bajo costo, aprovechando la cercanía entre las regiones donde obtienen su materia prima y los mercados en los que posteriormente serán comercializados.

Claramente esto favoreció el aumento sustantivo de la instalación de nuevas industrias, al punto que, según la Comisión de Desarrollo Industrial, en la actualidad, México cuenta con más de 700 empresas maquiladoras.

Entre estas empresas mexicanas, unas 200 se ubican solamente en Mexicali; tal es el caso de la empresa californiana “Skyworks”, que emplea alrededor de 2500 ciudadanos mexicanos para generar productos tanto en telecomunicaciones como para el sector médico y militar norteamericano.