Principio de Prudencia: ¿De qué se trata?

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El principio de Prudencia es una de las reglas fundamentales dentro de la contabilidad porque es aquel que le permite a una compañía instalarse, ejercer su actividad, además de avanzar en el mercado y no caer en conflictos o errores que afecten la imagen de la misma. 

En definitiva, el Principio de Prudencia obliga a los contadores, a realizar registros confiables de los ingresos y egresos de una empresa, en el mismo momento que estos se realicen. 

Para saber más sobre el Principio de Prudencia, te ofrecemos este artículo para que despejes todas tus dudas. 

¿Qué es el principio de prudencia?

Cuando hablamos del principio de prudencia dentro del área contable, se hace referencia al cuidado que una compañía debe tener al reunir los registros de las cuentas que aún se encuentran en una situación de duda en cuanto a su resolución. 

Este principio se basa en la complejidad de algunas transacciones o activos, y no porque su complejidad reside en su valor sino por su situación en general, ya que pueden encontrarse en un contexto riesgoso o dudoso, lo que puede modificar su valor en el mercado. 

Ejemplo

Supongamos que una compañía vende a un cliente 50 celulares a 50 dólares cada uno, por lo que la factura de dicha venta es de 2.500 dólares. 

Sin embargo, el cliente no realiza el pago instantáneamente por lo que este queda en pendiente, pero al mes siguiente el cliente avisa que solo va a realizar parte del pago momentáneamente. 

En este momento y debido a esta circunstancia la compañía debe realizar un ajuste de la totalidad del dinero que el cliente debe pagar y por consiguiente, recoge el desgaste de las cuentas de los clientes y es allí que se cumple con el principio de prudencia. 

¿Dónde se puede aplicar el principio de prudencia?

En las empresas, el principio de prudencia es fundamental por un par de razones: 

Contribuye a contabilizar ganancias: las ganancias sólo se contabilizan cuando los ingresos se hayan hecho efectivos. 

Debido a esto es que este principio resulta un tanto contradictorio en lo que refiere a otro principio que es el principio de devengo; este sostiene que obtener un beneficio no implica necesariamente el cobro del mismo. 

Evaluación de riesgos: cuando los riesgos se conocen deben registrarse de inmediato, esto permitirá amortiguar cualquier eventualidad que se produzca. 

¿Cuándo se abusa del principio de prudencia?

Como con todas las situaciones de la vida cotidiana, cuando nos excedemos puede resultar contraproducente para nosotros y lo mismo se aplica al Principio de Prudencia.

No todas pero  algunas compañías incurren en el mal uso o abuso del principio de prudencia ya sea para solventar gastos que aún no se han realizado o bien para evitar la declaración de ingresos que se hayan logrado. 

Este accionar no solo produce un abuso de dicho principio sino que también incurre en una mala interpretación del funcionamiento del Plan General Contable porque como ya hemos visto los límites de estos principios son muy finos.

Según los expertos financieros, el principio de prudencia debería utilizarse en las compañías como una medida preventiva ante la incertidumbre y complejidad de algunas cuentas.

Aplicar el principio de prudencia parte de un elemento fundamental y es que solo se contabilizarán los beneficios y riesgos de una empresa, solo al final de cada actividad contable.

Por otra parte, es importante tener en cuenta que dicho principio no se aplica por sí  solo sino que se hace a través de la relación con otros principios de los planes contables; de esta manera, el contador de una compañía se asegura que los principios aplicados no se contradigan entre sí.