Procesador de pagos: ¿Qué es y para qué sirve?

Pasarelas de pago: ¿Qué es y cómo funciona?

Sin lugar a dudas, en los últimos tiempos, los comerciantes han intentado ofrecer para sus ventas, un método de pago que permita al comprador ejecutar ese procedimiento de manera fácil, rápida y segura, al mismo tiempo que mantuviera la mayor confidencialidad posible de sus datos personales y privados.

Y es en ese sentido que los avances de la tecnología han colaborado constantemente para lograrlo. Ya que paulatinamente fueron suministrando herramientas digitales para la gestión y administración de los comercios, así como también para la utilización diaria del dinero que un ciudadano pueda tener en sus cuentas bancarias de cada persona.

Una de estas herramientas, de uso multitudinario actualmente, son los sistemas de pago con tarjetas. Si bien estas pueden ser de créditos, débitos o de algunas entidades digitales financieras que funcionen como billeteras virtuales, todas se respaldan en procedimientos similares y para su utilización necesitan de un procesador de pago.

Siendo justamente esto último lo que nos interesa en este artículo, en el cual intentaremos definir qué es un procesador de pago y cuáles son las características que posee para desempeñar una función esencial en las transacciones monetarias realizadas con tarjetas.

¿Qué es un procesador de pagos? 

Un procesador de pago es una herramienta digital que permite las transacciones monetarias entre el vendedor de un producto y las entidades bancarias que enviarán y recibirán el dinero de cada una de las operaciones realizadas mediante sistema de pago con tarjeta, ya sea de crédito o débito.

Esta herramienta funciona como canal operacional financiero, ya que es la encargada de contactar los agentes que intervienen en cada venta, contactando al banco que deberá emitir el dinero para la realización de la compra e informar a la entidad bancaria adquirente sobre la transacción. A su vez, por medio de avisos de confirmación, pondrá al tanto de lo ocurrido al vendedor y el cliente, permitiendo finalizar la compra o informando que se necesitará otro medio de pago para que eso ocurra.

Por otra parte, las entidades encargadas de desarrollar los procesadores de pagos, no solo ofrecen las plataformas digitales para que las transacciones se concreten, sino que también suministran todo tipo de aparatos que sean necesarios para que se realicen pagos con tarjetas de créditos. 

Es por ello que se los considera de vital importancia en el circuito comercial actual, ya sea para ventas electrónicas o aquellas que se realicen en tiendas físicas, donde facilitan el proceso gracias a la implementación de lectores de tarjetas o sistemas POS que conecten la casa de venta con los bancos.

¿Qué hace un procesador de pago?

Teniendo en cuenta que un procesador de pago es el nexo entre la empresa que ofrece un servicio o vende un producto y las entidades bancarias entre las cuales se realizan las transferencias monetarias, se considera esta herramienta como el encargado de asegurar el flujo de información necesaria para cada parte.

En estos términos, el procesador contactará al banco emisor y le pedirá que verifique la existencia de fondos en una cuenta particular desde la cual se pretende realizar la compra, para luego informarle al banco adquiriente que se le transferirá una suma específica de dinero. Todo esto si la operación es aprobada, ya que de no ser así, se le informará al vendedor y el comprador deberá buscar otro medio de pago.

Es así que hace posible la conexión digital y online entre las distintas partes intervinientes en una venta. Por lo cual, se dice que esta herramienta es un punto de venta de terminal fija, ya que se utiliza para las transacciones de ventas físicas.

¿Cómo funciona un procesador de pagos? 

Si bien las acciones de un procesador de pago están directamente relacionadas con su función, es importante describir de qué manera se realiza esta transferencia de información entre el comercio y los bancos, para poder aprobar o no las transacciones monetarias.

En primer lugar, el operador reconoce la información que contiene la tarjeta utilizada y se pone en contacto con el banco que la emitió, principalmente mediante una pasarela de pago, en donde se corroboraron los datos y los fondos disponibles para realizar la operación solicitada. 

Luego, una vez constatada la información y los datos transferidos, el sistema utilizado envía un aviso de validación, tanto para confirmar la compra o para informar si la acción fue denegada por falta de fondos. En algunos casos, suele rechazarse la compra debido a fallas en la red, lo cual se realiza como un medio de resguardo para asegurar intentos de fraude o robo de información.

En cambio, cuando el banco corrobora la existencia de fondos suficientes en dicha cuenta, aprueba la compra e informa a la red de tarjetas para que se continúe con el contacto del banco adquiriente y realice la transferencia. 

Por último, el banco donde posea su cuenta el vendedor, recibirá el dinero e informará mediante la pasarela de pago con la que cuente el procesador que dicha operación fue concretada y que el dinero se encuentra disponible.

¿Cuáles son las ventajas de utilizar un procesador de pago? 

A la hora de automatizar los procesos de compra-venta empresariales y comerciales, las herramientas digitales son un factor primordial para permitir que los mismos se ejecuten de manera rápida y segura, sin necesidad de estar cargando con el efectivo en cada momento o dudar sobre si los fondos ingresarán a tiempo.

Es por ello que la principal ventaja de un procesador de pago es permitirle al cliente contar con un medio de validación de datos bancarios y fondos económicos para aceptar el pago de un cliente. Sabiendo que éste cuenta con el dinero necesario para la compra y que el mismo será transferido a tiempo.

A su vez, implementar este tipo de terminal de pago, asegura un manejo confidencial y seguro de los datos del cliente, ya que para poder contactar con los bancos, deben contar con los estándares legales de seguridad virtual que se les exige a las empresas dedicadas a la programación de estas herramientas, con el fin de evitar fraudes.

Por otra parte, las empresas que suministran los procesadores, también ofrecen un servicio de ayuda o atención al cliente, a través del cual asesoran a quién lo necesite, ayudándolo a resolver cualquier inconveniente que pueda surgir en estos procesos de compra-venta.

Además, contar con una alternativa extra a la hora de ofrecer medios de pago, siempre será un punto a favor para los comercios, ya que el cliente podrá optar por el medio más conveniente para él, aprovechando los beneficios que suelen ofrecer las tarjetas, ya sea de pagos en cuotas, reintegros o descuentos promocionales.

¿Qué diferencia a los procesadores de pago frente a cuentas de comerciantes y pasarelas de pago?

A la hora de hablar de una proceso de venta mediante pago con tarjetas, ya sea de crédito o débito, es importante comprender que en el mismo intervienen diferentes componentes que facilitarán que la misma sea realizada.

Tal como estuvimos describiendo, el procesador de pago es uno de ellos. A este debemos sumar las pasarelas de pago, que intervienen en la venta como un intermediario que asegura la validación de los datos utilizados en la operación, interactuando entre el sistema de pago, el comerciante y el titular de la tarjeta. Lo cual permitirá que se concrete los pasos de las transferencias.

Por su parte, las cuentas comerciales son consideradas de servicio mercantil, ya que se refiere a todas aquellas cuentas en las cuales será posible aceptar el dinero correspondiente a las ventas realizadas con tarjetas de crédito o débito. Siendo un punto intermedio entre la cuenta del cliente y el banco real en el cual deba depositar posteriormente el monto correspondiente.

Es por todo esto que se sostiene que cada agente y herramienta que interviene en los procesos de pago digital necesita indefectiblemente del otro para poder concretar exitosamente una operación de venta. Ya sea para validar la información del cliente, autenticar las cuentas bancarias o asegurar las transacciones monetarias y los depósitos.