REDECO: ¿Qué es y para qué sirve?

REDECO: ¿Qué es y para qué sirve?

Redeco es el Registro de Despachos de Cobranza, consiste en un sistema electrónico que posee datos de las oficinas de cobranza, los cuales intervienen como nexos entre las entidades financiera y el deudor, con el fin de llegar a un acuerdo extrajudicialmente para saldar deuda de pago, así como también renegociar y reconvertir los créditos.

¿Qué es REDECO?

REDECO, consiste en oficinas físicas o virtuales para gestionar cobranzas, son meramente mediadores entre las entidades bancarias o financieras y las personas que deben sumas de dinero. El objetivo es lograr el pago de lo que se debe, de manera extrajudicialmente, junto con la capacidad de acordar y reorganizar lo pendiente a pagar.

El Registro de Despachos de Cobranza (REDECO) es un Portal Electrónico, que permite ver en detalle las oficinas de cobranza, por las cuales las instituciones financieras se auxilian para que se salden los importes de deudas contraídas mediante créditos, préstamos o financiamientos.

En ciertas ocasiones, dichos intermediarios se exceden en sus tareas, tomando acciones que van más allá de las razones para las cuales fueron creadas, entre ellas podemos detallar:

• Amedrentar, injuriar, coaccionar a los individuos deudores, sus allegados familiares, amigos, compañeros de trabajo, generando una violencia psíquica en la persona deudora y sus seres queridos.

• Exhibir datos mediante nombre de organismos de orden público, sin estar autorizados. 

• Intimar a efectuar confiscaciones, los cuales sólo pueden ser dictaminados por un juez, luego de proceder con un procedimiento judicial en donde deberán notificar fehacientemente a la parte deudora.

 ¿Para qué sirve REDECO?

La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF), organismo descentralizado del gobierno mexicano perteneciente a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, actúa en defensa de los damnificados de cualquier tipo de servicios financieros. De esta manera, dicha Comisión creó el Registro de Despachos de Cobranza (REDECO), la cual es un instrumento virtual que pueden utilizar sin costo alguno las personas damnificadas, en la cual se puede:

• Detalla las oficinas de cobranzas autorizadas por las entidades financieras.

• Obtención de datos concretos oficiales de los despachos de cobranza, tales como: denominación o razón social; nombre de las personas que lo integran, teléfonos, correos electrónicos y oficinas físicas.

• Hacer visible cualquier tipo de queja de las oficinas de cobranzas, si las mismas exceden el poder que tienen contra los individuos deudores. 

¿Cómo funciona REDECO?

Se puede realizar presentación ante REDECO de todo tipo de quejas o sugerencias contra los organismos financieros, dado que estos son los responsables de pactar con las oficinas de cobranzas, las cuales pueden estar ejerciendo medidas no éticas, ejerciendo padecimientos, incomodidades, brindando datos equívocos en forma consciente para generar tomas de decisiones erróneas. 

Las obligaciones de las oficinas de cobranza se encuentran:

  • El trato con los deudores debe ser respetuoso, amable y formal.
  • Deben comunicarse en días y horarios razonables, de lunes a viernes de 9 a 18 hs.
  • Debe quedar plasmado por escrito cualquier tipo de contratación o renegociación de la deuda.
  • Deben enviar a las entidades financieras toda la documentación que se firme con el deudor.
  • Los pagos se efectuarán exclusivamente en las entidades financieras donde se concretó los créditos, financiamientos.

¿Cuándo acudir a REDECO?

Se deberá acudir a REDECO, en los siguientes casos:

  • Cuando la persona deudora siente hostigamiento ya sea telefónico, por correo electrónico o presencial, mediante la descripción de documentos que la persona nunca los facilitó.
  • Esconder el número telefónico por el cual se está haciendo la llamada telefónica a la persona deudora, empleando líneas telefónicas no registradas en REDECO, figurando en el identificador de llamadas como anónimo o privado.
  • Recibir cualquier tipo de violencia verbal, física o psíquica para amedrentar a la persona deudora, a sus familiares, amigos o compañeros de trabajo.
  • Imperiosidad enfermiza de querer cobrar a toda costa por el monto que se adeuda a personas cercanas del deudor, pero que este no ha dado la autorización para que efectivamente se realice dicho accionar.
  • Adulterar información de dudosa procedencia con el fin de hacerse pasar por personal proveniente de algún organismo.   
  • Exhibir por cualquier medio datos o información sensible de la persona deudora.
  • Reclamar que el pago de lo adeudado debe realizarse en las oficinas de cobranzas, cuando esto debe realizarse en la entidad bancaria donde se originó la deuda.  · 
  • ·Efectuar contratos con personas menores de edad o personas mayores que por su edad avanzada o por motivos de enfermedad no se encuentran en condiciones de afirmar ninguna acción por sí mismos.  
  • Visitas que generan incomodidad en inmuebles donde el deudor no ha facilitado a la entidad bancaria con la que tiene la deuda, dirección de inmueble alguno.