Rendimiento Financiero: ¿Qué es y cuáles son sus tipos?

Planeación financiera: ¿Qué es y cómo funciona?

Toda empresa o individuo que realice una inversión tiene como objetivo incrementar sus ganancias. También llamado rendimiento financiero. A partir de estos dividendos se pueden realizar nuevas operaciones o, simplemente, contabilizar el rendimiento acumulado. 

El rendimiento financiero no toma la actividad económica sino las vinculadas a las finanzas. Es decir las ganancias obtenidas a partir, en la mayoría de los casos de intereses. Veamos cómo se calculan, cómo se registran y en qué se diferencian de otras esferas de las actividades económicas dentro de una empresa.

¿Qué es un rendimiento financiero?

Hablar de rendimiento financiero es referirse netamente a finanzas.

No se contabiliza de forma bruta sino neta, es decir descontando los que se invirtió. El tiempo para examinar el rendimiento financiero puede variar según la inversión.

El rendimiento financiero no se basa en las ganancias o pérdidas desprendidas de una determinada inversión a lo largo del tiempo. Sino en los intereses o dividendos acumulados a partir de la misma.

La idea de rendimiento está asociada a los recursos utilizados y el resultado que se desprende de los mismos. Es decir, el rendimiento se vincula a las utilidades percibidas de la inversión realizada en dinero o capital. 

Finalmente podemos decir que el rendimiento financiero es el beneficio que se obtiene de una determinada operación financiera. 

¿Cuáles son los tipos de rendimientos financieros? 

Los tipos de rendimiento que se pueden obtener de las operaciones son varios. Pueden clasificarse de diferentes maneras. Varían según la actividad, los cálculos o los riesgos asumidos a la hora de realizar la inversión. Podemos distinguir ocho tipos de rendimiento financiero. 

  • Financiera: rentabilidad percibida en base a los propios recursos y a las inversiones efectuadas.
  • Bruta: Rentabilidad total, es decir sin restar los recursos invertidos o los impuestos.
  • Neta: Rentabilidad efectiva, es decir con descuentos de inversiones, impuestos o recursos empleados.
  • Absoluta: Rentabilidad obtenida por una inversión durante un tiempo sin componer.
  • Acumulada: Rentabilidad que se genera en determinado período de tiempo, contabilizando ganancias y pérdidas o crecimientos y decrecimientos.
  • Económica: Rentabilidad basada en los recursos empleados.
  • Comercial: Rentabilidad generada de las actividades comerciales de una compañía o empresa.
  • Libre de riesgo: Rendimiento de un activo que se especula no traerá riesgos en la inversión.

¿Cómo se calcula el rendimiento financiero?

Calcular el rendimiento financiero permite al inversor o a la empresa saber cuántas utilidades le trajo la inversión. Este es la rentabilidad percibida de dicha inversión y se suele medir en base al capital invertido.

Por lo tanto es la ganancia obtenida de una determinada operación. A esta ganancia se la calcula partiendo de la inversión realizada y tomando las utilidades generadas en el período que las operaciones o inversiones hayan durado.

La operación utilizada para obtener el porcentaje de rendimiento de las inversiones es una división entre los intereses obtenidos sobre la inversión inicial. De esto se desprende la ganancia tanto en capital como en porcentaje. Un ejemplo puede ser el siguiente: si se invirtieron $2000 y se recibieron $100, la rentabilidad será del 5% ¿Cómo sabemos esto? Porque el cálculo será de 100/2000 que es igual al 5%.  

Este cálculo se realiza al finalizar la inversión o la operación. Los períodos suelen ser de un año. Aunque también existen casos en que se mide el rendimiento financiero cada treinta días, de manera mensual, o cada noventa días, de manera trimestral.

¿En qué se diferencia el rendimiento financiero del rendimiento económico?

Cuando nos referimos a rendimiento financiero no debe confundirse con rendimiento económico. El cálculo del rendimiento financiero se realiza a partir de los fondos propios de la compañía para obtener los beneficios. Por otro lado, para la rentabilidad económica o rendimiento económico, se toma el activo total de la empresa para llegar al resultado de los beneficios obtenidos.

En el caso del rendimiento financiero se examina el beneficio que obtiene cada uno de los socios. Es decir, las ganancias al haber realizado una inversión en la compañía. La rentabilidad financiera o rendimiento financiero, se basa en la posibilidad que tiene la empresa de generar beneficios a partir de los propios fondos. Esta medida de valor se acerca más a los accionistas, inversores o propietarios que a la rentabilidad económica.

¿Dónde se determina el rendimiento financiero de la empresa?

El rendimiento financiero de una empresa se determina de forma neta. Se calcula cada una cantidad de tiempo determinada, puede ser un año, un mes o tres meses. Estos son los períodos más utilizados. 

Para determinar la rentabilidad financiera o el rendimiento financiero se debe dividir las ganancias netas de la empresa y los recursos propios utilizados. Se usa el beneficio final ya que se busca llegar a la rentabilidad obtenida en base a los recursos invertidos al comienzo del período.

A esto se lo conoce como Estado de Rendimiento Financiero. Este término es utilizado en las esferas empresariales. Hace alusión al resumen contable que lleva adelante la compañía, donde se incluyen los ingresos y gastos netos de la misma.

¿Cómo se registra un rendimiento financiero? 

Como toda actividad económica los rendimientos financieros deben ser registrados. De esta manera el Estado lleva cuenta de los movimientos que cada empresa realiza y de los dividendos que se obtienen de los mismos. El registro puede hacerse de manera simple a través de internet. 

Antes de registrar los rendimientos financieros es necesario haber inscrito previamente la cuenta bancaria que se va a utilizar para registrarlos. Luego, con la inversión finalizada y ya calculados los dividendos extraídos de la misma, ya pueden ser registrados. 

Para esto es necesario ingresar a Movimientos Bancarios. Luego buscar la cuenta de inversión, aquella que se registró de manera previa, dentro del catálogo de Cuentas de caja y bancos. 

El siguiente paso es seleccionar que tipo de movimiento es el que se va a registrar. En el caso de los rendimientos financieros el tipo es: ingreso. Luego se debe añadir el concepto de estos ingresos, en este caso se debe rellenar con Intereses a Favor.

Por último se debe registrar el ISR que el banco retiene. Las entidades bancarias efectúan una retención sobre los rendimientos financieros. Esto también debe ser registrado. Se encuentra en el estado bancario luego del interés percibido. Para registrarlo se deben seguir los pasos anteriores una vez más, solo que en esta ocasión el tipo de movimiento es egreso. Y el concepto con el que debe rellenarse es ISR retenido intereses acreditable.

¿Cómo se contabiliza la retención en la fuente por rendimientos financieros?

Las retenciones sobre los rendimientos financieros están regidas por la ley. Esto significa que el porcentaje gravado a las mismas es siempre el mismo. La tabla de retenciones aplicada a los rendimientos financieros es del 7% sobre el 100% de los mismos. Esto se efectúa sobre el valor de base. No existe una base mínima para las retenciones. Es decir que siempre se debe realizar la retención, ateniéndose a la cuenta mecánica de retención en la fuente.