Tasa Interna de Retorno (TIR): ¿Qué es y cómo se calcula?

Gestión de riesgos: ¿qué es y cómo funciona?

En este artículo te contamos todo lo que necesitas saber acerca de la Tasa Interna de Retorno (TIR). Qué significa esta herramienta financiera, cuáles son los beneficios de ponerla en práctica, en qué momento acudir a este cálculo y cómo realizarlo, ejemplos que servirán de mucha ayuda y herramientas online para llevarlo a cabo con éxito y rapidez. 

¿Qué es la Tasa Interna de Retorno (TIR) y para qué sirve?

La Tasa Interna de Retorno (TIR) es un instrumento económico utilizado para medir la tasa de interés o rentabilidad que ofrece una determinada inversión. En otras palabras, estamos hablando del porcentaje de beneficio / pérdida que tendría una hipotética inversión solo para aquellas cantidades de dinero que no han sido sacadas del proyecto. 

Estamos ante una medida que suele ser utilizada en aquellas instancias en las cuales se evalúan determinados proyectos o planes de inversión. También puede ser definida, más técnicamente, como el valor de la tasa de descuento que lleva a que el valor actualizado neto (cuyas siglas son VAN) deba ser igual a cero.  

Otra cosa a tener en cuenta ante esta Tasa Interna de Retorno (TIR) es que otorga una medida relativa, no absoluta, de la rentabilidad. Esto significa, en otras palabras, que este número de rentabilidad va a estar expresado en un tanto por ciento. 

La Tasa Interna de Retorno (TIR), al ser una herramienta anterior a la inversión real, sirve para saber si esta misma, es decir la inversión, puede ser potable o descartada. Midiendo tasas mínimas de rentabilidad e inversión, lleva a tres posibilidades: 

  • Que la Tasa Interna de Retorno (TIR) indique un proyecto de inversión que garantiza la rentabilidad. 
  • Que la Tasa Interna de Retorno (TIR) indique un proyecto de inversión que, para ser exitoso, es decir rentable, debe mejorar algunos aspectos o ser aceptado teniendo en cuenta que quizás no hay mejores oportunidades.
  • Que la Tasa Interna de Retorno (TIR) indique un proyecto de inversión que no garantiza el retorno de la inversión inicial, dado que no se alcanza la rentabilidad mínima exigida por el monto de la inversión. 

Al ser un cálculo complejo, se aconseja acudir a expertos o bien utilizar ciertos programas informáticos, apps especializadas en realizar la operación o una calculadora financiera.  

¿Qué elementos componen a la Tasa Interna de Retorno (TIR)? 

Los elementos que componen a la Tasa Interna de Retorno (TIR) son el Valor Actual Neto (VAN), el monto de inversión inicial, los flujos de caja, la tasa de descuento y el número de períodos acordado para recuperar la inversión.  

¿Cómo se calcula la Tasa Interna de Retorno (TIR)? 

Para calcular la Tasa Interna de Retorno (TIR), se debe apelar a la fórmula mencionada anteriormente: VAN (Valor Actual Neto). Esta fórmula calcula los flujos de caja, descuenta la tasa de interés que se podría haber obtenido mediante la inversión y a eso se le descuenta la inversión inicial. 

Ese descuento de la tasa de interés sirve para medir y comparar la inversión con otro proyecto. Si la tasa de interés que hipotéticamente podría haberse obtenido de una inversión que conllevara menos riesgo, todo número mayor a cero indicaría que la inversión comparada con la de menor riesgo sería favorable, ya que se obtendría de ella un mayor margen de ganancias.  

Ejemplo 

Partamos del siguiente hipotético escenario: estás ante la oportunidad de invertir en un nuevo negocio que te ofrece una ganancia a determinar, con el riesgo que implica. A su vez, tu banco personal ofrece un 7% (siete por ciento) de interés en el mismo período, sin correr ningún tipo de riesgo con tu capital. 

En este caso, es el momento de calcular la Tasa Interna de Retorno (TIR) del proyecto que te han ofrecido. Si los cálculos te dan un retorno del 10 % (diez por ciento), el proyecto es ventajoso en comparación con dejar el dinero en el banco porque la ganancia sería mayor.

Si los cálculos te indican un porcentaje del 7% (siete por ciento) o menos, la inversión no es conveniente, tal como lo indica el número final, porque la ganancia es menor a lo que ofrece el banco o incluso se corre el riesgo de invertir en un proyecto que da pérdida o no es tan ventajoso como dejar el dinero a resguardo.  

¿Qué diferencia hay entre valor presente neto y tasa interna de retorno? 

La Tasa Interna de Retorno (TIR), tal como la definimos, es un instrumento económico utilizado para medir la tasa de interés o rentabilidad que ofrece una determinada inversión. Hemos visto cómo calcularlo y en qué instancia debe ser utilizada. 

 El Valor Presente Neto (VPN), en cambio, significa el valor presente o actual de aquellos flujos de dinero netos, originados previamente por una inversión. 

¿Qué programas se pueden usar para calcular la TIR?

El programa por excelencia para calcular la Tasa Interna de Retorno (TIR) es el Excel de Microsoft. Otros programas para calcular esta Tasa Interna de Retorno (TIR) se encuentran en Internet mediante una simple búsqueda que indique “Calculadora Financiera”.

Numerosas páginas ofrecen realizar el cálculo de la TIR pero también del Valor Presente Neto (VPN), con lo cual se puede rápidamente y online la viabilidad o no del proyecto. 

Ventajas y Desventajas de la TIR.

Las ventajas de la Tasa Interna de Retorno (TIR), como ya hemos visto, son tan numerosas como importantes

Ayuda a saber de antemano si conviene o no realizar una inversión de nuestro capital, anticipa de manera hipotética los márgenes de ganancia de los proyectos de inversión que puedan surgir o ante el cual no se sabe qué decisión tomar, indica el camino correcto en el campo de las inversiones de manera cuasi científica y es un instrumento preciso para saber cuándo retirar capital de nuestro banco y ponerlo en la producción. 

Las desventajas de la Tasa Interna de Retorno (TIR) son pocas, pero deben ser consideradas. Una de ellas es que el cálculo no es exacto, sino aproximado, con cierto margen de error. 

Esto puede llevar a que un mal cálculo, una mala previsión por temor a invertir en un proyecto que a priori no parece el indicado, nos lleve a perder un gran negocio debido a que el cálculo de la Tasa Interna de Retorno (TIR) no tuvo en cuenta ciertos factores impredecibles de la economía y de la vida en sociedad.